¿A qué edad se supone que tienes que vestir "de mayor"? (Spoiler: a ninguna)

¿A qué edad se supone que tienes que vestir "de mayor"? (Spoiler: a ninguna)

Hay una conversación que mi madre y yo llevamos teniendo desde hace años. A veces con palabras y otras delante del espejo, cuando una coge del armario de la otra algo que "supuestamente" no le correspondería llevar.

Las dos nos miramos porque sabemos lo que acabamos de hacer y de eso te quiero hablar hoy. Del gesto de coger algo del armario de la otra, ya sea ropa o complementos.

¿Por qué en algún momento alguien decidió que la ropa tiene edad? Yo por lo menos no recuerdo haber decidio algo así. ¿Vosotras? 

¿De dónde vienen estas "normas"?

Busca en Google "qué ropa llevar a los 50" y encontrarás cientos de artículos que te dirán lo que puedes y lo que no puedes ponerte. ¿Faldas cortas? Ni lo sueñes; ¿Escote pronunciado? Mejor que no; ¿Colores vivos? Ojo y con cuidado; ¿Vaqueros rotos o con algo diferente? Para las jóvenes.

¿Y quién escribió esas normas?

Nadie lo sabe. Por lo menos nosotras no tenemos ni idea.

Surgieron de revistas de moda de hace décadas, de madres que se lo dijeron a sus hijas y, sobre todo, de una industria que durante mucho tiempo diseñó para un único tipo de cuerpo, una única edad y un único estilo de vida. Y el problema es que se fueron repitiendo tanto que empezaron a parecer verdad, aunque no lo sea.

Desde mi punto de vista son opiniones disfrazadas de reglas y, como muchas cosas en la vida, este tema se puede y debe cuestionar. Así que, allá vamos.

Lo que pasa cuando una madre y una hija se intercambian la ropa

Mi madre tiene más de sesenta años y yo cumplo este año veintinueve. Si lees esto y no nos conoces, ambas trabajamos juntas en Cowper Hall, la tienda de ropa y complementos de mujer con tienda física en Gijón y tienda online para toda la península y Baleares. Mi madre abrió Cowper Hall hace casi ya once años y yo me uní a ella el año pasado, en verano de 2025, después de pedirme una excedencia en mi trabajo de Madrid.

Desde hace unos meses empezamos a hacer una serie de capítulos en redes sociales que, sin esperarlo, conectó con muchísima gente: nos ponemos un conjunto cada una, lo explicamos y después nos los intercambiamos. Aquí puedes ver uno de ellos.

¿El objetivo que queremos explorar con esta serie (llevamos ya cuatro videos)? Reflejar que las dos estamos bien con ambos conjuntos. Cada una los amoldamos a nuestra personalidad, actitud y cómo nos sentimos el día que grabamos. 

La ropa no tiene edad

Creo que a esta altura del artículo ya tenemos la confianza suficiente para decir lo que voy a decir: no existe ninguna ley que diga que una chaqueta de cuero es para los veinte años, que los colores chillones son para las jóvenes o que a partir de cierta edad hay que "vestir con discreción".

Lo que sí existe es el miedo a llamar la atención, a que te miren raro o a que alguien piense que "no vas acorde a tu edad". Un miedo que, curiosamente, muchas mujeres aprenden a llevar puesto antes incluso de tener motivos reales para sentirlo.

Y esto es lo que más envidio de otros países. Si os fijáis, sales de España y vas a Inglaterra, Irlanda, Estados Unidos.... y nadie mira para nadie. En España te vistes diferente a "lo convencional" y te mira todo el mundo.

Y otro punto importante y que yo veo en mi madre (y que nos pasa a todas las mujeres) es que la edad cambia muchas cosas. Por ejemplo, la forma en que te relacionas con tu cuerpo, lo que priorizas o lo que ya no te importa, entre otras cosas. Pero no tiene por qué cambiar tu relación con la ropa si tú no quieres que lo haga.

Lo que transforma una prenda es la actitud que tienes contigo misma y con la vida, no tu fecha de nacimiento. Si la llevas puesta con convicción o con miedo, si la has elegido porque te gusta o porque "es lo que toca" o si cuando te la pones te sientes tú o te sientes disfrazada.

Qué viene en esta serie

Mi objetivo es publicar un artículo a la semana en este blog y, de vez en cuando, seguir reflexionando y hablar sobre todo lo que rodea a esta idea. Se me ocurren bastantes temas, pero quiero que sea sorpresa, así que te dejo con la intriga. 

Lo bueno y, en mi opinión positivo, es que lo haré desde una perspetiva real. Es decir, somos una madre y una hija que nos llevamos más de 30 años y compartimos armario y una misma forma de entender la moda.

Además, mi madre sobre todo que lleva más años, pero yo cada vez más, aprendemos una cosa de la tienda que nos encanta: las clientas que tenemos más seguras de sí mismas son las que saben quiénes son y se visten en consecuencia, no las más jóvenes, ni las más delgadas ni las que siguen las tendencias.

Una última pregunta antes de irte

¿Hay alguna prenda en tu armario que no te atrevas a ponerte por lo que puedan pensar? ¿Algo que te encanta pero que guardas esperando a que llegue un momento que nunca llega?

Piénsalo. A mi se me viene una prenda a la cabeza y la verdad es que no me gusta sentirme reflejada en las preguntas anteriores así que voy a proponer una cosa. Tanto a vosotras como para mi misma. 

La próxima vez que tengas delante esa prenda o accesorio que no te atrevas a ponerte, pruébatelo y no te lo quites. Porque como he explicado a lo largo de todo este artículo, la ropa no tiene edad y nosotras decidimos cuándo empezar a creerlo.

 

¿Quieres seguir esta serie? Cada jueves publicamos un nuevo artículo en el blog de Cowper Hall sobre diferentes temas asi que atenta todas las semanas. Y si tienes ganas de ver la ropa en persona, o en nuestra tienda online, te esperamos encantadas.

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