El abrigo que demuestra que los detalles también pueden transformar una prenda.
A primera vista, es un abrigo de cuadros en una combinación preciosa de tonos marrones, teja y verde, pero cuando lo miras de cerca descubres qué le hace especial.
Este abrigo talla especialmente grande. Como referencia, la XS/S equivale aproximadamente a una talla L convencional.
Este abrigo de Orfeo tiene un corte amplio y relajado, con ese punto desenfadado que permite llevarlo fácilmente sobre jerséis y jugar con diferentes capas durante los meses de frío.
Pero su gran sorpresa está por dentro. Todo el interior del abrigo, incluidas las mangas, está forrado con un tejido bordado en blanco. Esto permite doblar las mangas y dejar el bordado a la vista, creando un contraste completamente diferente con el estampado exterior.
Puedes llevarlo de una forma más clásica, con las mangas sin doblar, o darle unas vueltas y convertir el propio forro en parte del look. Dos maneras de llevar un mismo abrigo.
¿Por qué lo hemos elegido?
Porque nos gustan las prendas que tienen algo que descubrir. Lo que más nos gusta:
✓ Su estampado de cuadros en tonos marrones, teja y verdes, muy fácil de combinar con una paleta de otoño e invierno.
✓ Su corte amplio y relajado, que le da un aire actual y permite llevar diferentes capas debajo.
✓ El interior completamente forrado con tejido blanco bordado, un detalle inesperado que eleva muchísimo la prenda.
✓ Sus solapas y su estructura tipo blazer, que contrastan con el volumen más relajado del patronaje.
✓ Tiene personalidad, pero sus colores hacen que sea mucho más fácil de combinar de lo que puede parecer.
Y, sobre todo, porque no es simplemente otro abrigo de cuadros. El detalle del interior es precisamente ese tipo de cosas que buscamos cuando seleccionamos una prenda: algo que marque la diferencia sin hacerla difícil de llevar.
¿Qué lugar ocupa en un armario inteligente?
El de abrigo protagonista. Un armario inteligente necesita buenos básicos, pero también necesita algunas prendas capaces de hacer que esos básicos parezcan diferentes.
Este abrigo puede ponerse sobre un jersey crudo y unos vaqueros, un pantalón negro y una camisa blanca o un conjunto completamente neutro. Y el look ya cambia.
Además, tiene algo que nos parece especialmente interesante desde el punto de vista de la versatilidad: puedes cambiar su aspecto simplemente jugando con las mangas.
¿Cómo combinarlo?
La forma más sencilla de llevarlo es dejar que sea el protagonista.
Combínalo con vaqueros, un jersey crudo y botines o mocasines y tendrás un conjunto fácil para prácticamente cualquier día de otoño o invierno. También funciona especialmente bien con marrón chocolate, camel, beige, verde oliva, teja, negro y crudo, porque todos estos tonos dialogan con los colores del propio estampado.
Con un look completamente negro, el abrigo destaca muchísimo más y consigue romper la sobriedad del conjunto.
Y hay un detalle que nosotras aprovecharíamos especialmente: doblar las mangas. Al hacerlo aparece el forro blanco bordado y el abrigo cambia.
Puedes dar una sola vuelta para que asome ligeramente o doblarlas más para que el contraste tenga mayor protagonismo. Es uno de esos pequeños gestos de estilismo que hacen que un conjunto parezca mucho más pensado sin haber hecho prácticamente nada.
La prueba de las 3 C
Calidad. Está confeccionado en una mezcla de 70% poliéster, 27% rayón y 3% spandex.
Uno de los detalles que más valor aporta a su confección es su interior: el abrigo está completamente forrado, incluidas las mangas, con un tejido blanco bordado. Está pensado de manera que pueda formar parte visible de la prenda cuando se doblan las mangas, aportando un acabado mucho más cuidado y especial.
Comodidad. Su patronaje es muy amplio y relajado. Esto permite libertad de movimiento y deja espacio suficiente para llevar prendas de punto y diferentes capas debajo durante los meses de frío.
Carácter. Probablemente sea la C que mejor define esta prenda.
Los cuadros podrían convertirlo en un abrigo relativamente clásico, pero hay varios elementos que rompen con esa idea: el volumen, la combinación de tonos, su silueta relajada y, especialmente, ese interior blanco bordado que aparece al doblar las mangas.
Preguntas frecuentes
¿Cómo talla? Talla muy grande. Es importante tenerlo en cuenta antes de elegir la talla. Como referencia aproximada, la XS/S equivale a una talla L convencional.
¿Está pensado para quedar oversize? Sí. Su diseño es deliberadamente amplio y relajado. No está pensado para quedar entallado ni ajustado al cuerpo.
¿Está forrado por dentro? Sí. El interior del abrigo está forrado con un tejido blanco bordado, también presente en el interior de las mangas.
¿Se puede ver el bordado de las mangas? Sí, y es precisamente uno de los detalles más especiales del diseño. Puedes llevar las mangas normalmente y mantener el bordado oculto o darles una o varias vueltas para dejar el forro bordado a la vista.
¿Con qué colores combina? Especialmente con crudo, beige, camel, marrón, chocolate, teja, verde oliva, negro y denim. La variedad de tonos del estampado permite combinarlo con muchos de los colores habituales de un armario de otoño e invierno.
¿Puedo llevar jerséis debajo? Sí. Su corte especialmente amplio deja espacio suficiente para llevar prendas de punto y jugar con las capas. Ten en cuenta, no obstante, que talla considerablemente grande, por lo que recomendamos no elegir una talla superior pensando en dejar espacio para un jersey.
Detalles técnicos
Marca: Orfeo
Tipo: Abrigo amplio de cuadros
Composición: 70% poliéster, 27% rayón, 3% spandex
Corte: Muy amplio / oversize
Forro: Interior de tejido blanco bordado, también en las mangas
Tallaje: Muy grande; la XS/S equivale aproximadamente a una L convencional
Estilo: Casual, original y con personalidad
Nuestra opinión
Lo primero que nos gustó de este abrigo fueron los colores, pero después vimos el interior. Y ahí fue cuando el abrigo ganó muchos puntos.
Nos encanta que el forro bordado sea un detalle con el que realmente puedes jugar.
Nos parece una forma muy inteligente de hacer especial una prenda sin recurrir a un diseño excesivamente llamativo que después resulte difícil de combinar.